Agustín Iturralde: “Ausencia de un acuerdo comercial con China aumenta enormemente la vulnerabilidad comercial”
Uruguay tuvo una leve mejora de su vulnerabilidad comercial en 2021, lo que se debió a la baja de las exportaciones a China el año pasado, destino con el que no hay acuerdos preferenciales de comercio firmados. Agustín Iturralde, director ejecutivo del CED, comentó que esta situación nos deja “muy expuestos”, ya que “somos muy dependientes de un país, sin ningún mecanismo que blinde las exportaciones a ese destino”. De concretarse un TLC entre Uruguay y China, la vulnerabilidad comercial registraría un importante descenso por el peso que tiene el gigante asiático en las exportaciones uruguayas. El Centro de Estudios para el Desarrollo (CED) presentó su Índice de Vulnerabilidad Comercial (IVC) para toda América del Sur, destacando la importancia de promover acuerdos no solo por su impacto en dinamizar el comercio, sino también como forma de resguardo ante medidas proteccionistas que se apliquen en momentos de crisis. El director ejecutivo del CED, Agustín Iturralde, explicó que a diferencia de otros indicadores de diversificación de mercados que miden la cantidad de países con los que se comercia, el IVC mide el porcentaje de destinos a los que se exporta sin preferencia arancelaria. En tal sentido, cuanto más cerca del 100%, más vulnerable comercialmente es una economía. Iturralde comenzó su presentación con una foto de la firma del acuerdo del Mercosur, que tras 30 años nos pone “en un lugar un poco incómodo”. Si bien a comienzos de los 90 el Mercosur fue exitoso en su meta de incrementar el flujo comercial entre los países, no lo fue en otros objetivos trazados, como la constitución de un mercado común, la libre circulación de bienes y de personas, el establecimiento de un arancel externo común, entre otros. También lamentó que el bloque “ha logrado muy pocos acuerdos comerciales por fuera de la región”, lo que constituye “un freno a una inserción comercial de calidad”. Sin novedad en el frente El IVC “no presentó mayores novedades” en la comparación histórica, explicó Iturralde al presentar los resultados, que muestran que Uruguay tiene una vulnerabilidad comercial en materia de preferencias comerciales de 55,1%, lo que implica una “leve mejora” del indicador en comparación con el dato del año pasado (60%). Ello se explica en la caída de las exportaciones de Uruguay a China el año pasado, país que representa el mayor destino de las colocaciones uruguayas, pero con el que no tenemos firmado ningún acuerdo. Sin embargo, agregó que seguramente eso se revierta “con fuerza” el año próximo, aunque aún así, “no va a afectar sustancialmente los resultados”. En la comparación regional, Chile es el país sudamericano con menor IVC de preferencias arancelarias (9,7%), seguido por Perú (14,4%), Paraguay (16,1%) y Colombia (27,1%). Por el contrario, los peor ubicados fueron, después de Uruguay, Argentina (60,9%) y Brasil (76,8%). El informe también incluye información del IVC de Australia y Nueva Zelanda, que se ubicaron en 25,9% y 32,8%.
Por su parte, el IVC integral (que también considera la concentración de mercados) evidencia una reducción de las brechas entre países y algunos cambios en la escala, pero en términos generales se mantienen las mismas posiciones. Iturralde destacó que en una comparación histórica, Chile, Perú, Australia y Nueva Zelanda han logrado una importante reducción de su vulnerabilidad comercial, pasando en promedio del 63,7% en 2006 a 22% en 2021. El Mercosur, es “la otra cara de la moneda”, registrando incluso un leve deterioro, pasando de 49,6% a 63,3%. Eso marca “un gran estancamiento” del Mercosur, en contraposición a los países del Pacífico que “protagonizaron una carrera para firmar acuerdos comerciales con el mundo”, alguno de ellos con economías importantes como el caso de China y EEUU con Chile y Perú. Por el contrario, “el Mercosur no ha logrado ningún acuerdo relevante”. Expuestos En cuanto a Uruguay, Iturralde lamentó que “no ha logrado disminuir significativamente su vulnerabilidad comercial desde el 2006”, y el Mercosur como destino de exportaciones pasó de ser más de la mitad del mercado total, a 21,6% el año pasado. “Cada vez pesa menos, cada vez dependemos menos. Para quienes creemos en la integración comercial no es una buena noticia”, indicó. También advirtió que el hecho de no contar con ningún acuerdo con China, nuestro principal comercial, nos deja “muy expuestos”, ya que “somos muy dependientes de un país, sin ningún mecanismo que blinde las exportaciones a ese destino”. De acuerdo a estimaciones realizadas, si se concretara un TLC entre Uruguay y China, el IVC mejoraría más de veinte puntos, pasando del 55,1% al 33,66%. “La ausencia de un acuerdo comercial con China aumenta enormemente la vulnerabilidad comercial de nuestro país”, remarcó Iturralde. Por último, enfatizó que la discusión “no es sólo dinero”, ya que la apertura comercial está correlacionada con una mayor escolaridad e innovación. También comentó que “es bueno someterse a dinámicas más exigentes, normas técnicas, regulaciones, servicios a compañías globales” y agregó que los TLC actuales incluyen normas de género, de corrupción, de cuidado del medioambiente. “Cuando decimos abrirnos al mundo pensamos en exportar más, o en importar más, pero también hay intangibles de modernización”, concluyó.Agustín Iturralde: “Cuando decimos abrirnos al mundo pensamos en exportar más, o en importar más, pero también hay intangibles de modernización”