Apuntes sobre finanzas comportamentales
Antes de intentar vencer las probabilidades, asegúrese que sobrevivirá en caso que las probabilidades lo venzan a usted.
Por Carlos Saccone | @CarlosSaccone
Recuerdo como si fueran hoy las clases de Economía I durante mi primer año de Facultad. En aquel momento, hace 25 años, un tema despertó mi curiosidad. La teoría explicada asumía que los agentes económicos actúan en base a su "racionalidad perfecta", o sea que, entre otros aspectos, disponen de información ilimitada para tomar sus decisiones, las que siempre iban a ser adoptadas en busca de su beneficio máximo. Desconocía en esos años que a fines de la década de 1970, dos psicólogos, Amos Tversky y Daniel Khaneman, se habían embarcado en la realización de experimentos, desafiando lo convencional hasta aquel momento, confirmando que los hombres disponen de una racionalidad limitada para tomar sus decisiones -entre ellas las financieras-, y que esto tiene consecuencias. Khanenman & Tversky recibirían el Premio Nobel de Economía en el año 2002 por sus contribuciones, convirtiéndose en los primeros psicólogos en hacerlo El año pasado el Premio Nobel de Economía fue entregado a Richard Thaler, autor de los best sellers “Nudge” y “Misbehaving”, por “sus contribuciones a la economía comportamental”. De acuerdo al sitio web del Premio Nobel, “Richard Thaler ha incorporado supuestos realistas en sus análisis de la toma de decisiones económicas. Al explorar las consecuencias de la racionalidad limitada, preferencias sociales y falta de autocontrol, él ha mostrado como estas limitantes humanas, sistemáticamente, afectan las decisiones individuales como también los resultados en el mercado”. En inversiones se asume que los agentes son racionales y adoptan sus decisiones en función de su “aversión al riesgo”. Esto quiere decir que ante dos opciones con igual riesgo optarán por la de mayor retorno esperado, y ante dos inversiones con igual retorno esperado se inclinarán por la de menor riesgo. Son agentes que maximizan la utilidad, para un riesgo dado. Sin embargo, en la realidad, esto no siempre es así. Tversky y Khaneman observaron que la gente opta por decisiones riesgosas en dos tipos de situaciones: 1) Las personas, a menudo, prefieren pequeñas chances de ganar un gran premio por sobre su valor esperado. Por ejemplo, entre las dos opciones, a continuación la mayor parte se inclina por la opción A, a pesar de que el valor esperado es igual: (0.1% x 10.000 = 100% x 10)- 0.1% de probabilidades de ganar U$ 10.000
- 100% de probabilidad de ganar U$ 10