Benavente: se debe controlar el intervencionismo estatal de Uruguay
La economista María Dolores Benavente señaló a CRÓNICAS que se debe realizar un cambio en la economía hacia una reducción de la burocracia y del intervencionismo, para apuntar a una adecuada regulación. Por otro lado, el líder del Partido Independiente, Pablo Mieres, comentó que “es urgente” una reforma de las empresas públicas. En el marco del festejo de los 15 años del Partido Independiente, la agrupación política organizó una actividad para discutir sobre mercado, Estado y democracia, que tuvo lugar en el Parlamento uruguayo el pasado 9 de agosto. En este ámbito, estuvo presente la economista María Dolores Benavente, gerente general de Unión Capital, quien brindó su visión sobre el tema. En conversación con CRÓNICAS, la especialista señaló la necesidad de crear un híbrido entre una economía de mercado y un Estado más pequeño pero más eficiente, con mayor peso del sector “pensante” y menor burocracia, así como también con más regulación sobre la concentración de mercado y de mecanismos que “impiden un buen funcionamiento del mismo”. Además, dijo que el Estado uruguayo “es muy grande” y que, a pesar de todo el presupuesto que se le dedica, “siempre está deficitario”. Mencionó el incremento de funcionarios públicos y opinó que una manera de revertir la economía sería tratar de reducir el área meramente intervencionista, para ir más al área de una adecuada regulación. En otra línea, Benavente mencionó que si bien en 1830 Estados Unidos y Uruguay mantenían un PIB similar, las dos líneas se separaron luego de que nuestro país abandonara las medidas plenamente liberales haciendo que tengamos un quinto de nivel de vida del que tiene el país del norte. Por otro lado, dijo que el paso del foco del individuo al Estado “generó patologías” y que cuando hay “mucho intervencionismo estatal” y apropiación de beneficios por parte de un colectivo, donde no se dilucida claramente la forma de repartición, “se generan caldos de cultivo para la corrupción”. “Si todos los días abrimos el diario y vemos que pasó algo en una empresa pública o en algunos de sus satélites, ¿no será que está mal el gobierno corporativo de esas empresas? ¿No será que le dimos un poder excesivo a un Estado que después no controlamos los ciudadanos?”, se preguntó la economista, y agregó que eso “es lo más grave de los modelos intervencionistas”. De igual forma, comentó que los ciudadanos ya no se sorprenden cuando se difunden noticias vinculadas al erróneo funcionamiento de las empresas públicas y alegó que este hecho se debe a una patología. “Si ese excesivo intervencionismo estatal está, hay que controlarlo, porque creamos unidades reguladoras, que fueron una muy buena iniciativa, pero después no las dotamos de presupuesto”, comentó.