El desafío del vino
El enoturismo según el Instituto Nacional de Vitivinicultura (Inavi) engloba un conjunto de actividades turísticas que tiene como motivo principal la visita a la bodega, sin que ello se limite a conocer el vino, sino hacerlo a través de él. El contar historias, vivencias y experiencias a través del vino puede llevar a que el visitante conozca más que mostrándoles todo el proceso de elaboración de la bebida. El problema por el que pasa el enoturismo en Uruguay, y en otros muchos países del mundo, es que quienes lo llevan a cabo no hacen que el visitante viva una experiencia, sino que se cae en errores elementales, como solo mostrar la forma en que se elabora el vino, o no crear un concepto para mostrarle al visitante, o simplemente se desconoce el perfil de enoturista. Estos son tan solo algunos errores en los que caen los bodegueros y personas vinculadas al sector, que se “meten” en el mundo del enoturismo. Es por eso, y en busca de desarrollar cada vez más la práctica en Uruguay, Inavi lanzó el ciclo de capacitaciones 2021, que contó con la presencia de más de un centenar de participantes de Uruguay, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Bolivia, México, España e Italia, todos interesados en el desarrollo del enoturismo. En esta primera conferencia del ciclo 2021, el encargado de la exposición fue el sociólogo, diplomado en Investigación y Marketing especializado en enoturismo y cultura del vino, Lluís Tolosa, quien dio una charla que denominó “12 líneas estratégicas. Análisis de casos internacionales y fortalecimiento público privado”. Durante el encuentro, Tolosa desarrolló lo que considera como los 12 errores más frecuentes que cometen quienes llevan adelante experiencias de enoturismo, y ofreció 12 propuestas alternativas y 12 líneas estratégicas para trabajar y mejorar sensiblemente esta unidad de negocio, que cada vez cobra mayor relevancia en el mundo. Entre los más frecuentes están: desconocer el perfil del visitante, desviarse del concepto, abrir sin un mensaje claro, esperar únicamente vender vino y equivocarse en precios y horarios. Para esto el experto en la materia les dio a los participantes del evento llevado adelante por Inavi, 12 propuestas alternativas para cambiar totalmente el producto que ofrecen. Entre ellos, está pensarse como destino, además de fidelizar al consumidor con el producto que se ofrece, apostar a la cultura del vino y, sobre todo, contar historias. Con respecto a la colaboración público-privada, comentó la importancia y la necesidad de trabajar en conjunto para lograr mejores resultados. El experto puso como ejemplo los grandes destinos enoturísticos de Europa, que existen bajo la consigna de un modelo colaborativo, donde los distintos emprendimientos puedan potenciarse y desarrollar políticas en conjunto.