El período comenzó con lluvias intensas y culminó con escasez
Durante el período comprendido entre el 15 de junio y el 15 de agosto, tanto las precipitaciones como las temperaturas, se mostraron dispares, de acuerdo al informe de los técnicos del Instituto Plan Agropecuario. Las lluvias fueron de más a menos, mientras las temperaturas se presentaron de más a menos, llegando a valores bajo cero. Los animales sintieron en algo la falta de lluvias en tanto la categoría de recría fue la que menos problemas presentó. En el período comprendido entre el 15 de junio y el 15 de agosto, se registraron intensas precipitaciones al comienzo, pero al finalizar, fueron escasas. Las temperaturas fueron dispares, el comienzo del período fue frío registrándose heladas en todo el territorio, en la segunda mitad se registraron dos veranillos y se alternaron días con temperaturas agradables y frías. Luego de las precipitaciones, las aguadas naturales y artificiales (tajamares) se fueron recuperando paulatinamente. Durante la época invernal la demanda de agua de los animales desciende, habiendo una menor demanda para las aguadas. No se espera que los animales tengan problemas de abrevadero durante los próximos días. Como consecuencia del déficit hídrico del verano y otoño y el crecimiento casi nulo de las pasturas en invierno, el forraje disponible en los campos naturales es mínimo en la mayoría del territorio, excepto en la zona litoral norte, donde hay predios con alturas de pastos aceptables. Luego de los veranillos se observaron los campos reverdecidos pero sin la posibilidad de acumular volumen de forraje. Los mejoramientos de campo, fundamentalmente de Lotus Rincón, aportan algo de forraje aunque no como en otros años. El aporte de las praderas ya instaladas, en general ha sido menor al esperado y estuvo potenciando por los veranillos. Hubo un mayor aporte de estas pasturas como ocurrió en las pasturas naturales, en la zona litoral norte. Respecto a los verdeos, aquellos sembrados temprano ofrecieron pastoreos y tuvieron una buena producción. En la región del basalto la respuesta de estos cultivos no fue tan provechosa en tanto el piso era malo, ya que las precipitaciones fueron mayores. El estado del rodeo de cría en general es regular, se observa una disminución en la condición corporal de los animales como consecuencia de la baja disponibilidad de forraje, esta situación es más evidente al sur del Río Negro; incluso en predios donde se toman las medidas de manejo correctas a tiempo. Al norte la situación es distinta y los animales que componen el rodeo son de aceptables a buenos, siempre teniendo en cuenta las excepciones. Las recrías son la categoría que menos problemas ha tenido, fundamentalmente aquellas a las que se suplementan en el primer invierno o se les ofrecen pasturas mejoradas. Los animales que se invernan a pasturas sembradas, han tenido ganancias de peso regularmente. Hubo un retraso en la terminación de estos animales, pero se espera que haya oferta acumulada en la primavera.