Empresarios valoraron positivamente las medidas anunciadas por el Gobierno
El Gobierno anunció un paquete de nuevas medidas y la ampliación de otras ya vigentes buscando atender la situación de los sectores más golpeados por la pandemia, que fueron evaluadas favorablemente por representantes empresariales consultados por CRÓNICAS. Julio Cesar Lestido, titular de la Cámara de Comercio y Servicios opinó que “las medidas son buenas” y “focalizadas” en los sectores que lo necesitan. De igual forma, Carlos Loaiza Keel de la Cámara de Free Shops dijo que son “muy buenas medidas y muy necesarias”. Agregó que si bien el optimismo está en que la situación sanitaria mejore y permita una pronta reapertura, estimó que si eso no sucede las empresas deberán readaptarse a “un modelo de negocios sustentable aún con fronteras y free shops cerrados”. El paquete de medidas anunciado por el Gobierno está orientado a los sectores más golpeados por la pandemia y las medidas de restricción: turismo, alojamiento, gastronomía, transporte turístico, excursiones, agencias de viajes, free shops de frontera, salones de fiestas, eventos, ferias y congresos (organizadores y proveedores), así como las actividades afectadas por la falta de presencialidad en la educación, como el transporte escolar y las cantinas. Las medidas se anunciaron el martes en una conferencia encabezada por la ministra de Economía, Azucena Arbeleche, de la que también participaron los ministros de Trabajo Pablo Mieres; Desarrollo Social, Pablo Bartol; Turismo, Germán Cadoso; e Industria, Omar Paganini. Al día siguiente, el Ministerio de Economía realizó otra presentación donde detalló el alcance de las medidas, y Arbeleche enfatizó que se trata de una “intensificación de apoyos ya existentes” que tendrá “un énfasis en los sectores más afectados por la pandemia, los hogares vulnerables y trabajadores desocupados”. También destacó la importancia de las medidas orientadas a las micro, pequeñas y medianas empresas, que “son el motor y el corazón de la economía del país”. Los beneficios incluyen exoneraciones y reducción de aportes al BPS, recortes impositivos, facilidades de pagos de deuda con BPS y DGI, subsidios en tarifas públicas, ayudas monetarias y la facilitación del acceso al crédito (ver recuadro). La ministra indicó que estos apoyos asociados al Fondo Coronavirus alcanzarán un estimado de US$ 900 millones para todo el 2021, lo que representa un 1,6% del PIB. Además, señaló que existen “renuncias fiscales” y dinero que se debe “separar para dar garantías a los préstamos”, que implican erogaciones adicionales no incluidas en esa cifra. Del total del Fondo Coronavirus, el aporte para atender cuestiones sanitarias ronda los US$ 420 millones (un 47% del total), mientras que US$ 350 millones (39%) tienen por destino a las medidas al sector productivo y el empleo, y US$ 130 millones (14%) a aquellas destinados a la población vulnerable. Arbeleche enfatizó que toda la sociedad uruguaya va a tener los recursos necesarios para pasar la pandemia y para reactivar la economía. “No nos vamos a quedar atrás con los apoyos, vamos a dar todo lo que sea necesario”, agregó. “Buenas medidas, muy necesarias”. Desde el sector empresarial, los comentarios respecto a las medidas fueron positivos. El secretario general de la Cámara de Empresarios de Free Shops del Uruguay, Carlos Loaiza Keel, señaló que son “muy buenas medidas y muy necesarias”. En ese sentido, indicó que “era imprescindible después que se decretó el cierre de las tiendas, que se sumó a una crisis sostenida en el sector desde hacía ya un buen tiempo por el cierre de fronteras, que a su vez, se sumaba a un deterioro de las condiciones de competitividad que había hecho que bajaran mucho las ventas incluso antes de la pandemia”. Evaluó que los anuncios fueron una “excelente noticia” para los empresarios, pero también “para los miles de trabajadores del sector”. Los free shops emplean a unas 5.000 personas de forma directa y generan otros 10.000 empleos de forma indirecta. “Estamos muy agradecidos porque en un momento tan difícil para la sociedad y para toda la economía uruguaya, que el gobierno nos haya escuchado y haya tomado medidas específicas, es un alivio para el sector”, explicó el representante de los free shops. Loaiza Keel prefirió no valorar “la suficiencia” de las medidas, ya que estamos en una coyuntura “en la cual ninguna medida va a ser suficiente para superar esta crisis”, pero insistió en que “son medidas muy relevantes y muy bienvenidas”, que alivian desde el punto de vista financiero. “Por supuesto que nuestra preocupación es que puedan reabrir los free shops, (…) volver a operar en condiciones de relativa normalidad, para no necesitar esta serie de alivios. (Pero) eso depende de factores que no controlamos nosotros, ni el gobierno, son factores de salud”, indicó. En caso de que ello no suceda, estimó que será necesario readaptarse a “un modelo de negocios sustentable aún con fronteras y free shops cerrados, que permita resguardar al máximo la salud”. En tal sentido, trabajan con el MEF y legisladores de la coalición para implementar -por ejemplo- “sistemas de entrega por pick up de mercaderías, con protocolos estrictos, o sistemas de ventas por encomiendas al exterior”. Consultado respecto a la propuesta para que los uruguayos puedan comprar aprovechando la franquicia de las encomiendas internacionales (tres compras de 200 dólares al año), evaluó que es una solución que puede contribuir en el corto plazo. “En la medida que los free shops no van a poder tener ventas y que al lado tenemos un país con un problema sanitario inconmensurable, que es Brasil, hay que explorar alternativas como esa, siempre cuidando el equilibrio con el comercio interno”, sostuvo Loaiza Keel. A propósito, aclaró que es un monto que no se sumaría, sino que se aprovecharía ese mismo número (de la franquicia), que es una resignación que ya existe y que el comercio local no se ha visto afectado gravemente. “No se trata de generar una ventaja, pero sí que puedan competir con igualdad de condiciones con empresas del exterior que pueden aprovechar esas franquicias y que venden (…) pero no tienen el volumen de empleados en territorio uruguayo, ni aportan a la recaudación uruguaya” como sí lo hacen los free shops. “Dando en el clavo” De igual forma, el presidente de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay (CCSU), Julio César Lestido, destacó que “las medidas son buenas” y “han atendido a los distintos planteos que se han hecho”. Remarcó que son iniciativas que están enfocadas a los sectores, a las empresas, a los trabajadores y a las personas más afectadas por la pandemia. “Es un abanico de medidas pero focalizadas; estoy dando en el clavo, no estoy golpeando al barrer”, subrayó. Lestido recordó que la pandemia “ha sido más larga de lo que esperábamos” y en ese sentido es importante “administrarla” y atender a los sectores más afectados. “No diría que mueven la aguja, creo que es un alivio para un sector que no tenía actividad, que no caminaba. Hay un apoyo financiero, un aire”, señaló Lestido, quien se mostró “agradecido” con las decisiones. “Acá no está la discusión, por lo menos yo no lo veo así, de si había más para dar. Yo acepto y agradezco lo que me dan. (…) No voy a ver si es poco o es mucho”, agregó. El presidente de la CCSU comentó que la pandemia le pegó “a unos más que a otros” y “lamentablemente hay empresas que se van a quedar por el camino”. Sin embargo, subrayó que otras van a poder subsistir y salir adelante. “Se está haciendo lo más prudente y justo”, reflexionó. Explicó que al dialogar con representantes de algunas de las gremiales afectadas, han mostrado conformidad con las medidas anunciadas. Lestido evaluó que hay una “luz al final del camino” con el desarrollo del proceso de vacunación, pero insistió en que la recuperación llevará más tiempo del previsto. “Estamos viendo la luz al final del camino con la vacunación, vemos que puede ser el mejor antídoto para este lío, aunque todos estamos hablando que la recuperación económica se podría estar dando a finales del segundo semestre o para el año que viene. Se alarga un poco más de lo que teníamos pensado”, agregó. Por último, destacó que “todos” los actores, incluyendo también al Gobierno y al PIT-CNT, están preocupados por el empleo, y reconoció que su reactivación “no va a venir de golpe”.