En 2100 habrá 2.750.000 uruguayos sin contar saldo migratorio
En el marco de la Secretaría Técnica que asesora a la Comisión de Expertos en Seguridad Social (CESS), se elaboró un informe en conjunto con Centro Latinoamericano de Desarrollo (Celade), el Fondo de Población y el Programa de Población de la Udelar. Estos tres ámbitos expertos en componentes demográficos -fecundidad, mortalidad y migración- estimaron que la población uruguaya en 2100 será de 2.750.000 personas. En este número no está cuantificado el impacto del saldo migratorio dado que históricamente este segmento de población del país es negativo. La técnica del Banco de Previsión Social, Nadya Camerosano, forma parte de la Secretaría Técnica que da apoyo a la CESS En ese marco, en diálogo con CRÓNICAS, aseguró que están trabajando en un análisis diagnóstico para los insumos que tiene que tener la comisión para poder tomar decisiones. Una de las necesidades fundamentales era saber cuál sería la proyección demográfica de Uruguay a 2100. Para esto se tomaron en cuenta proyecciones del INE hasta 2050 pero, fundamentalmente, se utilizaron metodologías de trabajo del Celade que sí cuenta con proyecciones a 2100 para nuestro país. “Ahí es que nosotros comenzamos a analizar qué es lo que ha ido pasando con los nacimientos y la tasa global de fecundidad de Uruguay en la evolución histórica hasta 2019, que es el último año donde hay datos. A partir de allí vemos que en el último tiempo hay un gran descenso en el número de nacimientos que impacta también fuertemente en la tasa global de fecundidad”, explicó Camerosano. “En base a eso es que llegaríamos a una población en el año 2100 de Uruguay de 2.757.000 personas”, confirmó Camerosano a CRÓNICAS. Según la experta, esta tendencia se justifica por la baja tasa de natalidad. “En 2019, la tasa global de fecundidad se ubicó en 1.5. Es un marcado descenso -venía de 1.7 o 1.6 en 2018-”. Consultada acerca de si estas proyecciones contemplan la ola migratoria, Camerosano destacó que las proyecciones de Celade trabajan con tasa migratoria 0. “La explicación de ello es que hay escasa información de cuántos son realmente los migrantes de nuestro país. A su vez, porque se trabaja con saldo migratorio, no con migrantes e inmigrantes; y en general nuestro país tiene- históricamente- saldo migratorio negativo”. Camersoano resaltó que hoy en día no hay datos que permitan saber “el valor del saldo migratorio, ni tampoco en qué edades impactaría”. La experta aseveró además que en esta tendencia continuaría creciendo la proporción de población envejecida, dado que el aumento de la esperanza de vida y el descenso de la fecundidad son los dos factores que influyen en la estructura etárea de una población. “La caída de la fecundidad impactaría fuertemente en tener una población con una estructura más envejecida que la que tenemos hoy en día”, remarcó. Camerosano explicó que aún no se ha revisado el impacto que esto podría tener en la cantidad de aportantes al BPS. “Todavía queda, a partir de esto, analizar cuál sería el impacto en todo el sistema”, acotó.