Estructurar la empresa familiar
Si quieres dar el paso a ser tu propio jefe, es normal que lo primero sea recurrir a tus seres queridos y comenzar un negocio familiar. Sin embargo, en muchas ocasiones es difícil separar ambos roles: familia y empresa. Así que ¿cómo hacerlo y lograr un equilibrio? Antes de empezar tu empresa familiar … Como todo lo que recomendamos, debes planificar. Sí, asegúrate que has considerado cada una de las actividades para garantizar el éxito.
- Identificar los roles de cada persona
- Comunicar
- Lo que se espera de la persona: Básicamente a esto nos referimos con las expectativas de su rol o puesto de trabajo.
- Responsabilidades: Especialmente, a la hora de tomar decisiones. A la vez, es importante comunicar las consecuencias si algo no se elabora según lo especificado.
- Actitudes que no suman: Debes asegurarte de comunicar con tu familia, las actitudes que deben evitarse. Muchas veces cuando un familiar llama la atención a otro, lo más probable es que la persona se enoje. Y esto, en lugar de abonar a resolver el conflicto, lo hace más grande. Esto es importantísimo si quieres que la relación familiar funcione.
- Conocer lo que ellos esperan de la compañía: No solamente es importante que el líder expresa lo que espera de la persona, sino que escuche la razón primordial de por qué su familiar ha decidido unirse a la compañía. ¿Quiere ser un empresario? ¿Se ve a largo plazo? ¿Qué quiere lograr? Mientras más abierto sea el líder para recibir retroalimentación, el inicio de la empresa familiar será mejor.
- Separar los roles entre “familia” y “empresa”
- Separa un espacio de tu hogar para manejar las cosas de tu negocio o empresa
- No discutan sobre asuntos de trabajo en la mesa o en el dormitorio (aplica para esposos).
- Hagan otras actividades en conjunto, que no sean relacionadas al trabajo, como una salida al cine, parque, teatro, etc.
- Definan un horario de trabajo. Aunque sabemos que muchas veces el negocio no duerme, trata de descansar y hacer “algo más que trabajar”. De lo contrario, llegarás al día siguiente frustrado y sin ganas de seguir.
- Tengan reuniones de trabajo y seguimiento. De esta forma, hablarán sobre los aspectos relacionados al negocio en dichos espacios.
- Nunca se deben faltar al respeto. Cuando los nervios o las emociones están a flor de piel, golpea una almohada, grita o escribe, pero nunca le faltes el respeto a tu familia. El enojo dura pocos minutos, las repercusiones pueden mantenerse por años.
- Sean maduros para aceptar sus errores: Sabemos que en todo negocio que empieza se cometerá errores. Asegúrate de aceptarlos, pero sobre todo enfocarte en la solución. ¿Qué puedes hacer para corregir el problema?
- Cuenten con herramientas de medición