El FA busca fortalecer a las empresas públicas a través de la innovación
Con el objetivo de desarrollar áreas de innovación e investigación en las empresas públicas, el senador del Frente Amplio (FA), Leonardo de León (Lista 711), presentó junto al exsenador Ernesto Agazzi (MPP) un proyecto de ley en octubre pasado. El texto normativo, que obtuvo el apoyo de la bancada frenteamplista, está siendo analizado en la Comisión de Hacienda del Senado y se espera que en marzo sea discutido.
Leonardo de León[/caption] A su vez, explicó que la innovación, lejos de referirse a “inventar algo”, tiene como objetivo generar valor agregado, reducir costos, ofrecer un nuevo producto o servicio. El legislador planteó su preocupación por el sector privado, que utiliza poco los recursos económicos que brinda la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), según dijo, porque cuesta mucho innovar por el temor al proceso de cambio y porque hay resistencia en algunas áreas. De todas formas, recordó que en el 2005 en Uruguay se gastaban 37 millones de dólares en actividades de ciencia, tecnología e innovación entre el sector público y el privado, cifra que ha ido aumentando a tal punto que en el año 2011 se superaron los 380 millones de dólares. En ese sentido, además del avance que ha tenido el país en materia de ciencia y tecnología, De León subrayó la importancia de promover cambios en la estructura productiva del país: “Uruguay es un país agropecuario, hemos basado fundamentalmente nuestras actividades en recursos naturales, o sea, tenemos una estructura productiva que es muy vulnerable a la variabilidad de precios externos, y creemos que sería bueno ir a un proceso de cambio que permita complementar todo eso que ha tenido enormes avances. Tenemos muy buena agricultura y producción pecuaria, pero creemos que se puede, a través de la innovación y de la incorporación de tecnología, crear nuevos sectores de actividad y también seguir avanzando en la transformación de los sectores tradicionales”. Estado transformador El senador y expresidente de ALUR, hizo énfasis en el papel “muy activo” que tiene hoy el Estado en la política productiva, lo que puede verse, entre otras cosas, en el cambio de la matriz energética. Además, en este período de gobierno hubo un compromiso de destinar el 1% del PIB a ciencia, tecnología, innovación e investigación. En la pasada Rendición de Cuentas también se hizo un aporte importante, y en la nueva discusión presupuestal que se llevará a cabo este año, el senador espera que estas áreas sean consideradas claves a la hora de definir y priorizar recursos. Aparte de los avances en innovación, argumentó que en investigación se ha venido avanzando mucho a través de las universidades, fundamentalmente de la Universidad pública, en todo lo relativo al desarrollo tecnológico e investigación aplicada.
Por Magdalena Raffo | @MaleRaffo
La iniciativa busca incorporar en el giro de los entes autónomos y servicios descentralizados el desarrollo de proyectos de innovación e investigación, según el área que corresponda, por ejemplo, de telecomunicaciones en el caso de Antel, de energía en el de Ancap y UTE, y a su vez autorizarlos a comercializar los resultados obtenidos. “Lo planteamos porque entendemos que el Estado juega un rol muy importante como motor de desarrollo, y sin lugar a dudas las empresas públicas en particular, son un elemento central en esto. Necesitamos tener empresas fuertes, que tengan la capacidad de innovar y que no se transformen solo en prestadores de servicios sin modernización, innovación, desarrollo tecnológico, eficiencia, productividad, mejora permanente”, sostuvo De León en diálogo con CRÓNICAS. [caption id="attachment_5182" align="alignleft" width="256"]
Leonardo de León[/caption] A su vez, explicó que la innovación, lejos de referirse a “inventar algo”, tiene como objetivo generar valor agregado, reducir costos, ofrecer un nuevo producto o servicio. El legislador planteó su preocupación por el sector privado, que utiliza poco los recursos económicos que brinda la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), según dijo, porque cuesta mucho innovar por el temor al proceso de cambio y porque hay resistencia en algunas áreas. De todas formas, recordó que en el 2005 en Uruguay se gastaban 37 millones de dólares en actividades de ciencia, tecnología e innovación entre el sector público y el privado, cifra que ha ido aumentando a tal punto que en el año 2011 se superaron los 380 millones de dólares. En ese sentido, además del avance que ha tenido el país en materia de ciencia y tecnología, De León subrayó la importancia de promover cambios en la estructura productiva del país: “Uruguay es un país agropecuario, hemos basado fundamentalmente nuestras actividades en recursos naturales, o sea, tenemos una estructura productiva que es muy vulnerable a la variabilidad de precios externos, y creemos que sería bueno ir a un proceso de cambio que permita complementar todo eso que ha tenido enormes avances. Tenemos muy buena agricultura y producción pecuaria, pero creemos que se puede, a través de la innovación y de la incorporación de tecnología, crear nuevos sectores de actividad y también seguir avanzando en la transformación de los sectores tradicionales”. Estado transformador El senador y expresidente de ALUR, hizo énfasis en el papel “muy activo” que tiene hoy el Estado en la política productiva, lo que puede verse, entre otras cosas, en el cambio de la matriz energética. Además, en este período de gobierno hubo un compromiso de destinar el 1% del PIB a ciencia, tecnología, innovación e investigación. En la pasada Rendición de Cuentas también se hizo un aporte importante, y en la nueva discusión presupuestal que se llevará a cabo este año, el senador espera que estas áreas sean consideradas claves a la hora de definir y priorizar recursos. Aparte de los avances en innovación, argumentó que en investigación se ha venido avanzando mucho a través de las universidades, fundamentalmente de la Universidad pública, en todo lo relativo al desarrollo tecnológico e investigación aplicada.