Frente Amplio ofrece oportunidades “como pocas veces” a la oposición en la carrera a la Presidencia
A dos años de las Elecciones Nacionales, el Frente Amplio vive un “segundo tiempo” en el que debe estar “más unido que nunca” entre los sectores que lo componen. El peso político que le cobra el hecho de que se hable de corrupción irá contra los logros en materia económica y el principal desafío de la oposición está en la formación de un líder que genere un discurso opuesto al del oficialismo, según los politólogos Adolfo Garcé y Alfonso Lessa. La Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM) realizó el pasado miércoles 18 de octubre uno de sus ya clásicos desayunos de trabajo que contó, en esta oportunidad, con la presencia de los politólogos Adolfo Garcé y Alfonso Lessa, y del economista Pablo Rosselli, quienes realizaron un análisis de la coyuntura económica y política tanto del país como de la región. Durante su exposición, Lessa hizo énfasis en que los principales partidos políticos atraviesan hoy un período de transición en la búsqueda de liderazgos fuertes. Los retos están, según comentó, dentro de la misma oposición del cual se debe obtener una figura que resulte un “factor aglutinante” y conquiste incluso a los frentistas desencantados. Uno de los mayores problemas del Frente Amplio (FA) radica en que es cada vez más una coalición y menos un movimiento, comentó. “Ante cada tema que tiene que resolver el oficialismo, primero debe discutirlo internamente cada uno de sus sectores y esto complejiza la toma de decisiones”, expresó. En el otro vértice, Luis Lacalle Pou y Jorge Larrañaga tienen el desafío de colocarse el partido al hombro. En este ambiente, el FA “les ofrece flancos como pocas veces lo ha hecho”. La polémica generada en torno al intendente de Soriano, Agustín Bascou, y el cese de dirigentes pertenecientes al sector de Alianza Nacional por parte del intendente José Luis Falero “generan incertidumbre”. A dos años de las elecciones aún quedan investigaciones judiciales pendientes “muy importantes”, como las relacionadas a Ancap, la regasificadora y ASSE, se refirió Lessa. Cuanto más demore el oficialismo en solucionar estos problemas, mayor es el riesgo de que calcen con los tiempos electorales. A su entender, los grandes temas de la campaña estarán en concordancia con la ética, la administración pública y la corrupción y quien administre mejor estas temáticas, “tendrá más posibilidades de triunfar”. La política económica con su respectiva mejoría, así también como una negociación exitosa con UPM, puede impulsar al FA en la votación. Por su parte, los partidos chicos parecen ser “una verdadera incógnita”. El segundo tiempo Garcé calificó, por su parte, como “segundo tiempo” la etapa que vive hoy el oficialismo y dijo que el resultado que obtendrá este durante las elecciones tendrá en un lado de la balanza el costo político de que se hable de corrupción y, del otro, el “enorme esfuerzo” que se ha realizado desde el año 2005 en el plano social. “La batería de políticas del FA es extraordinariamente ambiciosa. La indigencia y la pobreza bajaron y desde Aristóteles para adelante sabemos que los pobres siempre son más. El FA le habla a esa gente, y son ellos los que terminan decidiendo las elecciones”, resumió. Mientras tanto, la principal responsabilidad del PN no es solo votar bien, sino también construir la alternativa que posea un discurso que se despegue de la propuesta del oficialismo. El partido de gobierno “no está dispuesto a perder la elección y ha tomado nota de la emergencia que ocurre y que deben estar más unidos que nunca”, observó e indicó que Vázquez recibió a Lucía Topolansky, en su nuevo puesto en la Vicepresidencia “con los brazos abiertos”. Aunque Astori podría ser uno de los posibles candidatos para la Vicepresidencia, este “tiene limitaciones discursivas muy importantes porque hablar de inclusión financiera no es la manera de convencer a los frenteamplistas ni al electorado”. El político que sueña Tanto Garcé como Lessa se refirieron al intendente de Montevideo, Daniel Martínez, como una de las posibles figuras a estar en la lista de candidatos a la Presidencia de la República. Lessa comentó: “tengo la información de que él también va a orejear cómo viene la cosa, porque tampoco quiere ser, en las eventualidades que esto pueda ocurrir, el mariscal de la derrota”. En este sentido, aseguró que Martínez prefiere estar cinco años más en la Intendencia que arriesgarse a una candidatura que pueda fracasar. Garcé consideró que el actual jerarca de gobierno departamental está teniendo un “ascenso vertiginoso extraordinariamente interesante” como una figura política y dijo que los números de aprobación de su gestión están más relacionados con la capacidad de comunicar sueños y mostrar entusiasmo, que con la de concretar cosas. Es así que opinó: “Será que los uruguayos estamos un poco frustrados, sobre todo con el gobierno nacional al que le cuesta concretar, que cuando ve un político que sueña y propone cosas, le entusiasma un poco más”. Aunque se puedan manejar otros nombres, como los de Astori, “es difícil que se pueda competir con una figura tan bien instalada como la de Martínez”, confirmó.