Industrias de alimentos proponen nuevo etiquetado armonizado regional
En una jornada de construcción colectiva y perfeccionamiento continuo, llevada a cabo días atrás en Brasil, la industria de alimentos y bebidas del Mercosur manifiestó la disposición de trabajar de manera articulada y armónica con los gobiernos y demás agentes de la región en la definición de un modelo de etiquetado nutricional que sea informativo, educativo y eficiente. El pasado 4 de julio, el Presidente de la Cámara Industrial de Alimentos (CIALI), Sr. Fernando Pache, participó del Encuentro de la Coordinadora de Productos Alimenticios del Mercosur (CIPAM), llevado a cabo en Brasilia. Dicha Coordinadora está integrada además de por la CIALI, por las siguientes instituciones: la Asociación Brasilera de la Industria de Alimentos (ABIA), la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) de Argentina, la Cámara de Bebidas y Alimentos de Paraguay (CABE) y la Cámara de Empresas Paraguayas de Alimentación (CEPALI). Las entidades allí reunidas, plantearon algunas propuestas para el nuevo etiquetado frontal de alimentos, tras el anuncio de que a nivel regional se impulsaría esta medida por parte de los gobiernos. Mediante la armonización de los rotulados de alimentos se busca facilitar la libre circulación de los mismos y evitar el surgimiento de obstáculos técnicos para el comercio en la región. En esa jornada, industrias de alimentos y bebidas del Mercosur manifestaron la disposición de trabajar de manera articulada y armónica con los gobiernos y demás agentes de la región en elaboración de un modelo de etiquetado frontal de alimentos informativo, educativo y eficiente. Es por ello, que acordaron que una propuesta de ese tipo debe considerar los siguientes puntos:
- La importancia de la búsqueda de convergencia regulatoria en el Mercosur;
- La necesidad de que la propuesta tenga una evidencia científica que apoye los criterios establecidos;
- El énfasis en la educación, sin alarmismo;
- El foco en los tres nutrientes críticos: grasas, azúcares y sodio;
- El respeto a la autonomía ya preservar el derecho de elección del consumidor;
- La referencia en las porciones efectivamente consumidas de cada alimento;
- La necesidad de perfiles nutricionales específicos para el etiquetado.