MAM: de la estigmatización a la majestuosidad
El Mercado Agrícola de Montevideo (MAM) se reinauguró en el año 2013. Luego de un extenso proceso de reformas que abarcaron no solo el edificio sino el barrio, hoy el lugar cuenta con casi 100 locales que lo componen, generando un mix comercial que abarca casi todas las necesidades de los clientes. En 1905, el municipio de la zona donde se encuentra el MAM, publicó las bases de un llamado a concurso para la construcción de un mercado mayorista, en un predio donado por Carlos Crocker, un hacendado del departamento de Soriano y miembro fundador de la Asociación Rural del Uruguay. Luego de la elección del proyecto, la piedra fundamental se colocó en 1906 y seis años después se habilitó de manera definitiva. Dos reformas anteriores a la actual de suma relevancia se dieron en el edificio: una en 1929 y otra en 1945. Ambas formaron parte del proceso que llevaron a que el MAM sea un punto turístico y comercial de los más importantes de la capital. En diálogo con CRÓNICAS, la directora del lugar, María Elisa Areán resaltó el hecho de que la zona del mercado “era un sitio estigmatizado y poco frecuentado para pasear, pero desde hace cinco años se transformó en todo lo contrario”. Se trata de un edificio reciclado con una buena propuesta gastronómica, productos para el hogar, servicios y espectáculos que hace que se haya convertido en un lugar de concurrencia por los montevideanos y también es conocido en el Interior. “Las intendencias los han tomado como un punto de referencia para promocionar determinados eventos, y el turismo, una vez que lo conoce, lo tiene incorporado como un lugar de paseo; además de que es una parada para quienes llegan en cruceros”, explicó la directora. Los alrededores El MAM de hoy es producto de un proyecto que se concretó en 2013 pero que se comenzó a trabajar en administraciones municipales desde 2007; se trabajó con la intendencia, con la organización civil, con los vecinos organizados e instituciones. “De esa manera, con ayuda de técnicos nacionales e internacionales, se trató de recuperar un barrio que tenía necesidades de servicios habitacionales, como el saneamiento, iluminación o teléfono, y que estaba deteriorado por la vandalización”, sostuvo Areán. Estos factores generaron una “estampida habitacional y comercial en la zona”, reveló. Añadió que había una serie de lugares que podrían ser ocupados pero estaban abandonados a causa de la situación. “La idea era que el proyecto generara un mercado como motor de revitalización, pero en conjunto con otras series de acciones, como la construcción de viviendas, de una plaza, remodelación del edificio, locales comerciales y amplitud de las calles Arenal Grande y Justicia”. Plan de negocios El mercado tiene un ‘plan director’ en el que se estipula cuál es el plan de negocios, en el que se encuentra el porcentaje de composición de cada uno de los rubros y el tipo de medida y progreso de cómo subsidiar los gastos por parte de la intendencia, ya que es esta la que subsidia parte de los gastos del MAM. “Ese plan se respeta, y el 70% de la integración de los locales son de venta de productos frescos, siendo el centro del mercado las frutas y las verduras. El 20% lo ocupa el lugar gastronómico, tanto la plaza de comidas como alguna cafetería, heladería o productos elaborados. El restante 10% está compuesto por servicios, como una red de cobranza, un local de telefonía, de una asociación médica, entre otros”, detalló la directora.