OCDE bajó sus previsiones de crecimiento a su menor nivel desde la crisis financiera internacional
La Organización alertó por el debilitamiento de las perspectivas económicas, tanto de las economías avanzadas como emergentes, y alertó que “el crecimiento global podría estancarse en niveles persistentemente bajos sin una acción política firme de los gobiernos”. La intensificación de los conflictos comerciales golpea la confianza y la inversión, lo que sumado a la incertidumbre política, agrava los riesgos en los mercados financieros y pone en peligro las perspectivas de crecimiento ya débiles. Lejos de mostrar optimismo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) trazó un panorama bastante lúgubre para la economía mundial y anunció una reducción general de sus proyecciones de crecimiento. En particular, hizo hincapié en la disputa comercial que enfrenta a Estados Unidos y China, como el principal problema que presiona a la baja al crecimiento mundial, pero también alertó por otros focos que podrían llevar a una nueva fase de bajo crecimiento. “El crecimiento global podría estancarse en niveles persistentemente bajos sin una acción política firme de los gobiernos”, señala el comunicado. De acuerdo a las nuevas proyecciones, divulgadas ayer jueves, la economía global registrará este año su menor crecimiento desde la crisis financiera internacional de los años 2008 y 2009, desacelerándose desde el 3,6% registrado el año pasado a un 2,9% en 2019 y a un 3% en 2020. La organización con sede en París, afirmó que el panorama empeoró desde las últimas proyecciones, realizadas en el mes de mayo, cuando calculaba que la economía global se expandiría un 3,2% este año y alcanzaría un 3,4% el próximo. “Lo que parecían tensiones comerciales temporales se están volviendo un nuevo estado de larga duración para las relaciones comerciales”, dijo la economista jefe de la OCDE, Laurence Boone, según declaraciones realizadas a la agencia de noticias Reuters. “El orden global que conducía el comercio se ha ido y estamos ahora en una nueva era de menos certezas, mayor bilateralidad y a veces relaciones comerciales positivas”, agregó. De acuerdo a lo informado por Boone, el comercio global, que había sido el principal motor de la recuperación económica global luego de la crisis financiera, cayó desde un crecimiento del 5% en 2017 a terreno negativo en la actualidad. Asimismo, las tensiones comerciales han afectado la confianza de las empresas y golpeado el crecimiento de la inversión desde el 4% hace dos años a solo un 1%. Estados Unidos, la mayor economía global, crecerá un 2,4% este año y 2% el próximo en lugar del 2,8% y 2,3% que la OCDE había anticipado previamente. Por su parte, China también sentirá el impacto con un crecimiento económico de 6,1% en 2019 y 5,7% en 2020, frente a las previsiones anteriores de 6,2% y 6%, respectivamente. Tijera afilada La Organización también recortó de forma drástica sus previsiones de crecimiento para las tres mayores economías de América Latina para este año y el próximo. En particular, las previsiones para nuestros dos vecinos, Argentina y Brasil, se redujo en más de 0,6 puntos porcentuales, tanto para este año como para el próximo. Por su parte, la OCDE también recortó de forma similar sus expectativas para México este año, a un 0,5% de crecimiento y, levemente la previsión para el próximo, a un 1,5%, por factores coyunturales como huelgas e incertidumbre política que comenzarán a despejarse en 2020. En el caso de Argentina, se advierte por el deterioro del escenario económico por la fuerte depreciación del peso y la imposición de controles de capital. Las expectativas son de una contracción económica de 2,7% en 2019 y de un 1,8% en 2020. “La incertidumbre sobre las políticas es alta y la inflación ha vuelto a subir. Se prevé que la producción se contraiga fuertemente en la mitad final de 2019 y comienzos de 2020”, señala el reporte en referencia a nuestros hermanos rioplatenses. La OCDE interpreta que luego de las elecciones de octubre, el próximo gobierno deberá “revelar sus planes en detalles para políticas macroeconómicas que ayuden a recuperar la confianza y asegurar la estabilidad”. Por su parte, en relación a Brasil, la OCDE espera una recuperación gradual desde una expansión del 0,8% este año a cerca de un 1,75% en 2020, por una baja de las tasas de interés reales que apoya el consumo privado.