¿Soy mi peor enemigo?
Daniel Khaneman, el sicólogo ganador del Premio Nobel de Economía en 2002 junto a Amos Tversky, cuando estudiaba los procesos de toma de decisiones afirmó: “Nunca sentí que estaba estudiando la estupidez de la especie humana en tercera persona. Siempre sentí que estaba estudiando mis propios errores”. El propio Khaneman reconoce que nuestras decisiones se contaminan con unos u otros sesgos, y son, por ello, imperfectas. Ser consciente que nuestra racionalidad tiene límites es vital para tener mayores chances de eludir errores en la toma de decisiones. Lo invito a conocer algunos de los sesgos encontrados habitualmente en inversores al atravesar el proceso de toma de decisiones. Intente evitarlos, y dejará de ser su peor enemigo.
Por Carlos Saccone | @CarlosSaccone
- La Falacia del Apostador[1]
- La Falacia Lúdica
- Ilusión de control
- El efecto moda
- Ilusión de frecuencia
- Ilusión de los clusters
- Sesgo hacia el "status quo"
- Sesgo hacia la confirmación
- Sesgo de restricciones